Crank (conocida en español como Crank: Veneno en la sangre) es una película de acción frenética de 2006, protagonizada por Jason Statham. Es famosa por tener un ritmo que nunca se detiene y una premisa bastante alocada.
¿De qué trata?
La historia sigue a Chev Chelios, un asesino a sueldo británico que trabaja en Los Ángeles. Una mañana, despierta y descubre que su rival, Verona, le ha inyectado un veneno sintético chino llamado "el cóctel de Chicago".
El giro principal es que este veneno ralentiza el corazón y eventualmente lo detiene, a menos que la persona mantenga sus niveles de adrenalina extremadamente altos.
El conflicto y la acción
Para sobrevivir el tiempo suficiente y encontrar una cura (o al menos cobrar venganza), Chelios debe mantener su cuerpo en un estado de estrés y excitación constante. Esto lo lleva a realizar acciones extremas por toda la ciudad, como:
Involucrarse en peleas callejeras constantes.
Conducir vehículos de forma temeraria.
Consumir drogas estimulantes y bebidas energéticas en exceso.
Provocar situaciones públicas escandalosas para forzar la respuesta de su sistema nervioso.
Estilo visual
La película utiliza una edición muy rápida, efectos visuales tipo videojuego y un humor negro bastante ácido. Es, básicamente, una carrera contra el tiempo donde el protagonista no puede permitirse ni un segundo de calma, ya que si su ritmo cardíaco baja, muere.


















